1- Debes tener un objetivo claro, antes de elegir un consultor. Porque dependiendo de qué necesites, existen diferentes tipos de consultores, y debes saber cuales son las fortalezas y qué aportará a tu negocio.

2- Comunicación y acuerdos. Al momento de iniciar el proceso pongan claro cuál es la estrategia a seguir, cuándo serán las revisiones y cómo van a medir los resultados.

3- Revisión y análisis constante, esta será la clave del éxito para tu negocio, porque a través de las revisiones periódicas podrás medir los resultados cada cierto tiempo y ver paso a paso el desarrollo de la estrategia acordada con tu consultor.

4- Finalización del proceso. En este punto ya tienes que tener solucionado o un plan puesto en acción para solucionar la problemática inicial. También este es el momento para finalizar o reajustar el acuerdo.

En cambio, si estás buscando un acompañamiento constante para tu negocio, necesitas a un asesor, el cual es un profesional con conocimientos y basta experiencia en un área en específico y su principal tarea es acompañarte para analizar y evaluar el rendimiento de tu negocio.

Tu asesor se convertirá en tu mano derecha, quién te guiará para tomar las decisiones que mejoraran el rendimiento actual de tu negocio pero sobre todo observará cuáles son las situaciones y/o oportunidades que quizás no estás viendo y tu asesor se encargará de ponerlas sobre la mesa. 

Aunque lo que más nos gusta del acompañamiento de asesores y esta es la razón principal por la que aconsejamos a todos nuestros clientes a optar por esta opción, es que mediante una supervisión y un análisis continúo, este asesor previene situaciones de riesgos y aconseja asegurándose de que cumple con respecto los parámetros. 

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